Primera.
Es posible que te hayas dado cuenta de que la mayoría de los profesionales del bienestar funcionan bajo un modelo donde se administran remedios de plantas como si fueran fármacos.
“Toma esta planta para esta enfermedad”. “Toma este té para esta otra”
No utilizan todo el potencial de la medicina de las plantas.
Con la experiencia pude entender que la esencia de la curación no está en la química sino en la mirada.
No hace falta que te diga que hay una gran diferencia entre los remedios naturales de verdad y los industrializados que se venden como naturales.
Segunda.
Si estás interesada en vender mis productos antes deberías conocerme en persona y ver mi trabajo. Mi producción es limitada y me gusta cuidar a mis clientes.
Tercera.
Quien me acompaña en este proyecto es mi esposo Carlos. No es porque sea mi marido, pero envía unos emails salvajes (que siempre recomiendo).